Un latido insiste en sobrevivir alrededor de cien estallidos voraces, palpita como un reflejo en el océano, y entre la incertidumbre más allá de la verdad, se escucha una neblina que trata de esparcirse por cada breve anhelo.
Adherido a una flama, encaramado al viento, empuja al tiempo, al costado de un sueño.
Retosando, se envuelve en su propia leyenda, cálida y placentera, sumamente apasionada, mas en un universo tranquilo, las mareas siempre estan acompañadas, acariciándose unas a otras, formando una danza armoniosa que enamora al cielo.
Más fuerte que una visión hacia el horizonte en la inmensidad de la expansión, es la resonancia del eco que reclama su origen, sin saber que es el susurro voluptuoso de la inexorabilidad, que se aflige por no ser escuchada.
Perteneciendo al nervio infalible, desciende una corazonada como hoja al viento que es arrastrada por entre asombrosos presagios que no atinan en pernoctar sin ocultarse tras la sombra de un afecto turbio.
El temor no se ha manifestado con un sentido de dirección, aunque las piedras más duras caen y nunca se precipitan alrededor de la serenidad más absoluta que permite el vacío caótico del pensamiento.
Después de mil inviernos y dos tormentas. Salí en busca del caballero, con una noción sin conocerlo, pero luego de despertar acostado en un colchón de sangre y recostado en una fría almohada de metal, acepto que ando buscando un corazón perdido.
Muchos rostros me describen las horas y minutos que auguran mi pesar y desdicha, como si fuesen a brotar de mi candidez o surcaran mi mente muy gustósamente.
No dejaré ni un ápice de escombros que no existen, no cuando esté el cielo dorado ni mientras se aleje el horizonte. Pero cómo quieren engañarte la astucia, la maña y el ramillete de hermanas que no duermen hasta que las llama su amo, como fieles mascotas, al mismo son que la codicia rivaliza con ellas para arrebatarles ilusiones que es incapaz de formar con su horno de fuego lento.
Los brazos más precisos no eluden el cambio, que se expande con una rapidez proporcional a la edad, un desplome se origina siempre que el pasado persigue al futuro com el ser humano a su Creador.
Aún cuando dudaba, decidí cruzar el puente a través de sombras y fantasmas que me hacían sentir tan fijo en el mundo, bordeando difusas y trilladas que nublaban mi deseo, y contemplando mi caminar con mi instrumento al hombro.
Avanzaba en tierras desconocidas, en el momento en que el instante penetró, las llagas se fueron, un azul muy colorido y un inmenso misterio que se clava delante de uno para no moverse nunca más.
Gota a gota el arte singular del espacio y del tiempo revive a la noche como protectora del día, siendo una prolongación del universo. El confrontamiento intrigante de muchas pasiones multiplican el diamante puro que contenta al brillo fantástico de toda exploración. Qué fugaz es drenada la agresividad, qué intensa es la voluntad!
Todo nace del punto de la incredulidad, que en la superficie de la vanidad la pena, la ira y el sufrimiento engendran un mundo de mentiras y una galaxia en tinieblas.
La fe como herencia de toda existencia, pertenece a todos los mundos y por ello es del amor su esperanza.
2003
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