Pedazo de metal sin sentido propio
no tenías vida pero sí mucho odio,
te mandaron matar por temor
y aquel hombre te recibió con amor.
Caminando con un gran peso encima,
llegó al destino de su misión
y se entregó a su extinción.
Por qué clavo tuviste que matarlo,
por qué humano tuviste que clavarlo?
Nadie amó y sufrió como él tanto,
vino y se fue como un santo,
al dejar la Tierra bajó su cabeza
un estruendo descubrió su nobleza.
Te manchaste de rojo,
y se arrepintió quien te puso con enojo;
las lágrimas surcaron el suelo
pero clavado seguiste con duelo.
Por qué clavo tuviste que matarlo,
por qué humano tuviste que clavarlo?
Frío solitario que te posaste en él,
todos se fueron con mucho tropel.
Forjado fuiste, sin mucho ornato
llamado fuiste, obedeciste el mandato.
Culpa no tuviste pero culpable eres,
fuera de ti mismo te rodeaba un bullicio
eterno castigo esperas por hombres y mujeres
sin entrañas preocupadas no tienes auspicio.
Por qué clavo tuviste que matarlo,
por qué humano tuviste que clavarlo?
1997
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario