He perdido la intención de seguir viviendo así,
sentado frente a mí sin reflejo de existencia,
pago mucho por esta gran imprudencia,
todo esto porque te conocí.
Si clamo que muero por causa tuya,
mentiría a los doce vientos,
pues he de decirlo sin remordimientos
que más vivo no me he sentido nunca.
Y es que no es posible olvidarte,
si el mundo en que vivo me recuerda a cada instante,
porque eres el espejo de mi vida,
aferrarte a mi ilusión quiero, sin ocasionarte otra herida.
Para mí era un mundo diferente
no entendía lo que decía la gente,
a mi ángel con una dulce oración,
cupido había flechado mi corazón.
Perdóname si te daño o te hago mal,
no quiero aprisionarte o dejarte sin salida,
sueño con tu amor sin medida
y que te quedes junto a mí hasta el final,
porque te amo, mi constante universal.
2003
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario