Un enigma es escuchado desde tierras lejanas, desenfreno total donde en mis labios quedó aquel pudor que sólo un recuerdo logra avivar.
Anonadados quedan pasiones que no avanzan por el sendero para continuar loando este misterio que avisa sin entrar y prefiere no ser descubierto.
Porque no sólo la vida nos mantendrá aquí, sino un deseo envuelto por largas penas que al convertirse en alegrías despiertan sensaciones maravillosas y afecciones que rezuman de lo profundo del ser humano y es capaz de tocar la sensibilidad que con sollozos quiere ser feliz.
La ruptura se notó y el mundo ejerció una atracción a toda esa gente desubicada pretendiendo salir a la superficie con una fuerza tal que los fallecidos se conmovieron, el odio desapareció del planeta, el demonio calentó los corazones y nuestro Dios iluminó con su gracia la gloria eterna que Adán y Eva no supieron heredar, y una sonrisa silenciosa cegó el egoísmo de la mentira, por largo tiempo la oscuridad nos protegió sin medir el arte siniestro de la bondad.
Un estruendo se escuchó dentro de mí, todos a mi alrededor perecieron; ante esta trivialidad, el eco interrogante no supo disuadir la realidad y cansado se perdió entre los violentos azotes de la calma.
1998
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