Hoy no estoy. Creo que estoy muriendo. Patético verdad? Sólo el llanto me consuela, cuando el presente se ahonda en un futuro sin futuro y sólo el pasado te deja vivir.
Ante esta resignación, me doy vanas esperanzas, pues si sobrevivo no será por mi fortaleza, porque el azar de mi destino me habrá salvado, para mí la fortaleza, es todo lo que te permite cambiar ante la adversidad en alegría y felicidad, y lo que muchos llamarían cobardía en mi ser, sería la triste verdad de que feliz no soy, por más caretas que haya usado. Mi odio creció terriblemente, por ser merced de esta desgracia que para peor, fue tan ardiente que ha consumido todos mis sentimientos... La angustia de vivir ya me agobia hasta mi sepultura, el odio se fue con todas mis ilusiones de seguir, ya no importa este martirio que me obliga a pensar en un funesto final. Cuando una gota cayó de mi mejilla, supuse que era yo mismo quien me daba lástima, como en muchas ocasiones pasó, pero estaba recordando que mis amigos me alegraban el corazón, esas amistades que he apreciado y quiero, y querré, así mientras siga pisando el fango y vague por las cenizas de mi mundo.
Tengo que confesar que estuve aguantando mi agonía por mucho tiempo, porque creía que todos los que me ayudaron, merecían de mi apoyo y consejo, porque quienes me dieron más de lo que les pedí, debían ser recompensados mil veces por eso, sin embargo, no quería preocuparlos más, pues me seguía hundiendo y no deseaba jalar a nadie a mi sufrimiento, y quise que todo esto fuera para mí solo.
Intente ser fuerte, sí que lo hice, porque veía que la tristeza que me rodeaba y me tapaba el sol, me hizo admirar todo lo maravilloso que tenía y quise luchar por conseguir salir y vivir y contemplar todo aquello, mas el agujero en mí, era muy grande, se extendía más y más, y no pude cerrarlo; todas mis alegrías brotaban de él y me vaciaba poco a poco.
Ya no tengo miedo porque ante lo inevitable es preferible ampararse en conocer a quien te aguarda más allá y quiero creer que he aprendido a conocer lo bello de mi realidad y del cariño que he conocido en mi vida, porque fue tan hermoso y dulce cuando lo experimenté que sólo me quedaba eso para ser feliz. El mundo seguirá andando, así lo que sentía por él, se aleje irremediablemente, tal vez, no se extrañará mi ausencia, y yo tendré un solitario camino de donde ya no titubearé en ingresar, porque quiero sellar este mundo sin mundo que yo mismo abrí, para que nadie más vaya a ingresar y no se pierda jamás como me pasó en mi existencia.
No quiero sentir, ni llorar, porque si lo hago no pararé, prefiero terminar todo y descansar, como el suelo o la piedra, para no tener que esperar, y permanecer intacto, con las ruinas inundadas, que es lo que me queda, ser mi esencia lo que me dé sencillez, y lo que no dejaré en todo el proceso es pensar en quien me permitió nacer, quien me permitió vivir, a mi Padre que me quiso, y yo no pude porque no pude, caí porque no salté, que algo como mi ser mismo me condujo fuera de Él.
1999
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
Pues esta es una de las más oscuras para mí, porque la escribí en un verdadero momento de dolor y tristeza. xD
Publicar un comentario